viernes, 25 de noviembre de 2011

CASTIGO A PERSONAJES PÚBLICOS

Si consideramos que parte esencial de la educación, tema candente, es inculcar la bondad, valentía, crecimiento y naturalidad del levantarse después de un error, una debilidad, una ofensa o un fracaso e incluso un vicio; entonces, ¿por qué aplicamos esta realidad solamente al emprendimiento de negocios o a la ciencia empírica y su método, y no a cada actuación de los personajes de figuración pública, hoy, políticos, deportistas, etc.? ¡El que esté limpio de varias caídas y levantadas, siempre dolorosas, que tire la primera piedra! ¿En qué falsa humanidad e incoherencia estamos educando y dando ejemplo a niños y jóvenes ávidos de modelos de virtud y consecuencia, y no de simples conocimientos o instrucción racional limitada?

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